Valvula Mitral

La Válvula mitral separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo, tiene una estructura muy compleja formado por el anillo mitral, las dos valvas con cuerdas tendinosas y músculos papilares para cada una.

La válvula mitral está sostenida por un anillo fibroso que mantiene la forma del orificio. El anillo fibroso tiene forma de silla de montar. Se expande durante la diástole y se contraerse ligeramente durante la sístole. Este movimiento ayuda al cierre de la válvula durante el ciclo cardíaco.

El diámetro de la válvula mitral en adultos es de 3 a 4 cm según el tamaño corporal y el sexo del individuo.

Las valvas están formadas por varias capas.

La superficie auricular está cubierta por endotelio.

Luego una capa de tejido fibroso grueso que se prolonga desde el anillo mitral.

Esta lamina es gruesa, densa y resistente para poder tolerar la presión a la que están sometidas las valvas durante el ciclo cardíaco.

La Valva Anterior (o Valva Septal) es más grande y fuerte y cubre dos tercios del orificio valvular.

 La valva Posterior (o Valva Lateral) más pequeña y con estructura más delgada, cubren el tercio restante del orificio. Esta valva tiene comisuras que permiten flexibilidad en su movimiento.

Cada valva tiene varias cuerdas tendinosas que unen su extremo libre al musculo papilar, Estas cuerdas ayudan a mantener las valvas en su lugar durante la contracción ventricular, evitando que las valvas tengan prolapso hacia la aurícula izquierda, lo que podría causar un reflujo de sangre (insuficiencia mitral). Las cuerdas tendinosas en el otro extremo se anclan en el musculo papilar.

Usualmente son dos músculos papilares formados por dos columnas que al contraerse tensan las cuerda y evitan que la valva se desplace y resista la presión de la sangre durante la contracción del ventrículo.

 

Entonces la válvula mitral cuando el ventrículo izquierdo se relaja, las valvas se abren y permite que la sangre fluya pasivamente desde la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo. Este proceso asegura que el ventrículo esté adecuadamente lleno antes de la contracción.

Cuando el ventrículo izquierdo se contrae, la válvula mitral se cierra herméticamente.  Las cuerdas tendinosas y los músculos papilares juegan un papel muy importante en este proceso, manteniendo las valvas juntas y estables resistiendo la presión ventricular y evitando que la sangre regrese a la aurícula izquierda.