La hipertensión arterial usualmente NO CAUSA molestias, ni síntomas.

Si esperas a tener molestias para cuidar tu presión arterial te estás arriesgando a que desarrolles daño grave en el corazón, cerebro, riñones como mínimo. Porque cuando la hipertensión da síntomas. es por que probablemente que ya desarrollaste daño que limitara tu sobrevida y puede causarte limitación funcional o incapacidad permanente.

En la consulta escucho a pacientes decir que “perciben” cuando la presión arterial está alta y se tranquilizan con esta idea. Esto es probable que suceda, pero habitualmente la hipertensión pasa desapercibida.

Cuando estos pacientes se monitorean la presión se dan cuenta que pueden tienen cifras de presión arterial alta sin tener ningún malestar. Así que no te confíes, debes de medir la presión de forma rutinaria independientemente de que tengas o no alguna molestia o síntoma.

Igualmente, otras personas creen que la hipertensión aparece únicamente por el estrés, los nervios o por tener una personalidad «ansiosa» y consideran que sus cifras de hipertensión solo ocurren cuando experimentan periodos de estrés. Esto es Una verdad a medias, el estrés normalmente causa aumentos temporales de la presión arterial. Cuando pasa el factor estresante la presión se normaliza, pero en las personas hipertensas estas elevaciones se mantienen altas o se recuperan muy lentamente.

La elevación pasajera de la presión arterial es un fenómeno fisiológico normal y ocurre en respuesta a factores estresantes y no causa daño. Por otro lado, la presión alta sostenida y que aumenta cuando se somete a estrés daña el sistema cardiovascular del enfermo.

La Hipertensión es causada por factores poligénicos (alteracioens genéticas) y múltiples factores (Peso corporal, ingesta de sal, sedentarismo entre otros)

La hipertensión arterial es conocida como «el asesino silencioso» porque durante muchos años puede no producir ningún síntoma, mientras ocasiona un daño progresivo e irreversible en las arterias y en órganos tan importantes como el corazón, el cerebro, los riñones y los ojos.